Cuando finaliza una formación, es habitual preguntar: «¿Qué tal ha ido?».
Las respuestas suelen ser parecidas: muy bien, muy interesante, muy emocionante. Pero esas palabras apenas consiguen transmitir lo que realmente sucede cuando un grupo de profesionales se reúne para aprender desde la experiencia.
Eso es precisamente lo que vivimos en la última edición del seminario Claves para comprender el autismo desde una metodología vivencial.
Un espacio para experimentar, preguntar y descubrir
Durante dos gustosas jornadas, profesionales de distintos ámbitos compartimos un espacio de aprendizaje muy enriquecedor. Además de adquirir nuevos conocimientos, se generó un clima de confianza que permitió exponerse, confiar, abordar las dudas y deseos desde la exploración de la sala para alcanzar las respuestas que cada una necesita encontrar para su trabajo.
Comprender la mente neurodivergente desde la vivencia
Dimos con claves importantes para entender mejor la mente neurodivergente, en este caso de las personas autistas. ¿Qué claves? Para eso hay que asistir al curso, porque las dinámicas vivenciadas que tuvimos fueron una parte importante para reflexionar, entender y encontrar herramientas para la práctica profesional.
El valor de la presencialidad
En un momento en el que lo online predomina, más cómodo y rápido aunque distante, esta formación reivindica el valor de la presencialidad, de volver a encontrarse corporalmente.
Porque comprender el cuerpo, la relación y la experiencia requiere presencia. El aprendizaje vivencial permite escuchar, observar, sentir y compartir procesos que difícilmente pueden reproducirse detrás de una pantalla.
Cuando hablamos de psicomotricidad y de comprender el autismo desde una perspectiva relacional, el cuerpo no puede quedar fuera del aprendizaje, porque hay que poner en juego los sentidos.
Una formación que también transforma a quien participa
Uno de los aspectos más enriquecedores del seminario fue comprobar cómo las propuestas además de aportar herramientas para la intervención profesional, también ofrecían un espacio de comprensión personal.
Algunas de las personas participantes, identificadas con la neurodivergencia, expresaron como la experiencia les ayudó a comprender mejor su propia forma de estar en el mundo.
La formación fue muy enriquecedora, por lo que nos contábamos, por lo que fuimos descubriendo.
La formación continúa
Las once horas de formación permitieron abrir muchas preguntas y líneas de reflexión merecedoras de seguir en desarrollo.
El interés mostrado por las personas participantes y su deseo de continuar profundizando en esta mirada, confirma la necesidad de seguir generando espacios donde el autismo pueda comprenderse desde la vivencia y la relación.
Seguimos aprendiendo juntos
En Psicopraxis entendemos la formación como una experiencia transformadora.
Creemos que comprender el autismo va más allá de conocer sus características desde una mirada neurotípica. Hay una cultura autista a tener en cuenta.
Agradecemos profundamente a todas las personas que participaron en esta edición, a pesar del calor, por su implicación, su apertura y su deseo de seguir aprendiendo. Nos vemos en próximas ediciones.


